Sobre nosotros
Huécija es un municipio de la provincia de Almería. Tiene 563 habitantes, se encuentra a 31 Km de la capital y su núcleo urbano se localiza a 411 metros de altitud sobre el nivel del mar.
Huécija es el pueblo de perfil más aristócrata y monacal de la comarca, consecuencia de haber sido cabeza y capital de un señorío a lo largo de cuatro siglos.
Las fiestas patronales se desarrollan en torno al culto de la Virgen del Carmen, con la realización de una Santa Misa el día 16 de Julio y una procesión de la Imagen por las calles del municipio seguida de los numerosos fieles devotos que son, tanto vecinos del municipio como otros que tuvieron que abandonar su tierra pero que vuelven cada año en estas fiestas para cumplir las promesas hechas a la Santísima Virgen.
La duración de las fiestas suele ser de cinco a seis días durante los cuales en el pueblo se producen diversas actividades para el disfrute de los vecinos y todos los visitantes. Se anuncian con el volteo de campanas y típico disparo de cohetes. Desde Teatro, actividades culturales y competiciones deportivas se ofrecen durante estas fiestas. Especialmente pesados para los niños se ofrecen divertidos pasacalles y juegos populares (carrera de sacos, carrera de cintas sobre bicicleta o motos…). Los mayores tienen su momento protagonista en los campeonatos de cartas.
La música no falta en estos días, la banda Huécija-Alicún, ameniza diana, procesión, ofrenda floral, concierto y cabalgata con Reina de las Fiestas; en la velada destacan las actuaciones de Orquestas Musicales de gran nivel tanto en la provincia como fuera de ella.
Desde un punto de vista monumental cabe destacar el Convento de los Agustinos, por su magnífica torre, única en la comarca, fundado en 1511. Es una construcción de cantería, con una estructura similar a las atalayas, pero de mayor dimensión, la cual se adosaba a otro edificio como refugio defensivo. El convento fue saqueado en 1568 por los moriscos, siendo la iglesia actual una reconstrucción del siglo XVIII.
Igualmente destaca la Iglesia parroquial, dedicada a Nuestra Señora de la Encarnación, que fue construida también en el siglo XVI, en estilo mudéjar. Es un templo que ha sufrido daños y añadidos posteriores de estilo barroco y neoclásico.
Finalmente, destaca el Lavadero de Huécija, nutrido por las fuente de Huécija, que se sitúa en el extremo sur del conjunto hidráulico. Está formado por una nave rectangular construida en ladrillo, abierta al paisaje en ambos extremos mediante arquería. En el interior, la construcción se encuentra atravesada por el canal de agua, a modo de pila corrida. Fue ampliado por el norte en 1965, mediante la construcción de un nuevo arco. Vive una nueva restauración de 2007, colocándose la techumbre de mimbre como muestra de la industria artesanal local.
Desde un punto de vista gastronómico cabe destacar sus potajes de cuaresma con albóndigas de bacalao, sus famosos hornazos de San Marcos, bollo de pan con aceite adornado con huevo, sus embutidos, fritada alpujarreña. guisillo de cordero, choto al ajo cabañil, cocina mareá, olla de nabos, encebollado con hígado de cerdo , así como sus postres a base de roscos fritos, buñuelos acompañados con anís, soplillos de huevo y almendra y sus mantecados de miel